El traslado de la Escuela de Arquitectura de Granada al Realejo se retrasará más de tres años
Las obras están paradas desde noviembre y se recepcionarán en breve La actual sede de centro universitario tiene muchos problemas de espacio
Andrea G. Parra para el Ideal.es
En enero de 2005 la entonces ministra de Vivienda, Antonia Trujillo, puso la primera piedra que daba comienzo a la rehabilitación de la Casa del Almirante, futura sede de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad. Las obras deberían estar ya terminadas, pero lo que están es paradas. Desde noviembre no se trabaja y unos meses antes el ritmo era muy lento, de mero mantenimiento. La historia de la adecuación de este edificio histórico suma así más demoras y 'despropósitos'. El traslado del personal y alumnado de Arquitectura se retrasa al menos dos o tres años más, aunque esos son los cálculos más optimistas porque puede tardarse más.
Esta demora se debe en parte, porque antes ya hubo algunas vicisitudes, a la modificación del presupuesto realizado por la empresa. En la última revisión del gasto se superó el 20% y eso permite que la empresa pueda pedir la salida del proyecto. A partir de entonces el Ministerio de Vivienda empezó un nuevo trámite para adjudicar otra vez las obras.
Plazos
Según la vicerrectora de Infraestructuras de la Universidad de Granada (UGR), Begoña Moreno, en los próximos días el Ministerio de Vivienda volverá a recepcionar las obras.
El Ministerio de Vivienda aporta en esta obra un 35% del coste total de la misma, que ascendía en un principio a once millones de euros, de los cuales 7,7 millones los aporta la Junta. Estas fueron las cifras que se dieron cuando se puso la primera piedra, aunque después se han ido modificando.
Todo retraso de obra es desesperante y ocasiona problemas, pero a este caso se suma el pésimo estado en que está la sede actual de la Escuela de Arquitectura. Están en un instituto en la autopista de Badajoz y no tienen espacio ni los estudiantes ni los profesores. Esta nueva demora les pondrá un poco más en la brecha y muchos de los estudiantes terminarán su carrera sin haber pisado la sede 'oficial' de su escuela universitaria.
En la actualidad en el instituto en el que están dando clases los alumnos y docentes no tienen despachos ni aulas bien equipadas. A pesar de que la dirección del centro universitario ha hecho esfuerzos, a este proyecto le han seguido siempre los problemas. Una obra siempre es complicada de ejecutar y los plazos son 'difíciles' de cumplir, pero en la que fuera la Casa del Almirante de Aragón los contratiempos son aún más protagonistas y no se solventa uno cuando ha aparecido otro.
Hay que recordar que el proyecto de rehabilitación, que fue dirigido por el arquitecto Víctor López Cotelo, se presentó en el año 2003. Fue el ganador del Concurso Internacional de Ideas para adecuarlo a la Escuela de Arquitectura. En este centro universitario este curso hay matriculados más de 1.700 estudiantes.
Los trámites no se han terminado aún. En el edificio del siglo XVI y construcciones del siglo XIX se han descubierto ya diferentes piezas como un alfar cerámico y una necrópolis. De la construcción destaca el patio con arcos y columnas con relieves propios de principios del siglo XVI, además, de algunas armaduras de lazo tanto en el zaguán como en el piso alto. Y resalta el salón en primera planta con techumbre mudéjar.
Este edificio histórico deberá esperar, por tanto, más de lo previsto para tener nuevos inquilinos. El campo del Príncipe no recibirá a los estudiantes de la Escuela de Arquitectura y al resto del personal del centro hasta dentro de varios años. Esta particular historia sigue sumando nuevos capítulos de demoras con unos perjudicados claros: el personal y alumnos de Arquitectura.