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Juan Beldarrain (Bilbao 1966), es arquitecto por la ETSA de Navarra.
Después de trabajar varios años para diferentes arquitectos, en el año 2000 funda su propio estudio en San Sebastian, trabajando sobretodo en concursos públicos.
¿Colaboró en algún despacho de arquitectura antes de abrir su propio estudio?
- ¿Cuánto tiempo estuvo?
- ¿Cómo fue la experiencia?
- ¿Por qué decidió empezar a trabajar por su cuenta?
Nada más terminar la carrera me fui a trabajar a Berlín para Josef Kleihues, arquitecto que ya contaba con un estudio de gran prestigio en Alemania, al que conocí por haberme aventurado unos años antes a hacer un curso de verano en Salzburgo. Era 1992, poco después de la caída del muro, unos años en que había mucha actividad cultural alrededor de grandes concursos y proyectos. Lo que comenzó como una experiencia de unos meses se convirtió en casi tres años de frenética actividad profesional, extraordinariamente gratificante y enriquecedora.
A la vuelta de Alemania comencé a trabajar en Madrid en el estudio de Rafael Moneo durante otros dos años. Entonces Rafael me pidió que me trasladara a San Sebastián para la dirección de obra del Kursaal, hasta la terminación de la obra a finales del 99. Fueron años de intenso trabajo y aprendizaje y estoy profundamente agradecido a Rafael Moneo por ello.
Mi mujer es de San Sebastián y su familia reside allí por lo que cuando nos desplazamos a trabajar a San Sebastián ya fue con intención de quedarnos a vivir allí. Así que al acabar el Kursaal comencé a trabajar por mi cuenta montando poco a poco el estudio. Lo hice, seguramente, con la tranquilidad y confianza que da haber participado en proyectos y obras de extraordinaria complejidad.
La verdad es que estoy muy satisfecho de cómo enfoqué esos primeros años y repetiría la experiencia. Quizás ahora me pensaría seriamente estudiar un master antes de comenzar la vida laboral.
¿Qué consejo daría a los arquitectos jóvenes que empiezan a ejercer su profesión? ¿Qué método considera más aconsejable para entrar al mundo laboral?
Que aprendan inglés y otros idiomas, que vayan a estudiar y a trabajar al extranjero, que trabajen en estudios ambiciosos con la calidad de su arquitectura, que tomen sus decisiones en términos de formación, que no duden en tomar decisiones arriesgadas, que busquen nuevas experiencias vitales,… que aprovechen estos primeros años para hacer esas cosas que la vida no te va a volver a permitir,..
¿La figura del arquitecto sigue un rumbo fijo o tiende a tambalearse con la desaparición, futura, de los colegios?
La figura del arquitecto y su percepción social es muy heterogénea en distintas partes del mundo. No cabe duda, en mi opinión, que la globalización producirá una homogeneización de criterios. Pero no me atrevo a decir que rumbo creo que sigue la figura del arquitecto. En todo caso pienso que la figura del colegio está quedando obsoleta, la del arquitecto no. Yo soy optimista.
Actualmente, para poder licitar en concursos dependientes del estado u otros organismos públicos, se requiere de un extenso curriculum que pocos arquitectos (algunos con años de experiencia) pueden ofrecer y en consecuencia no entrar en listas. ¿Cree que un arquitecto, por joven que sea, no está preparado para afrontar un concurso? ¿No sería más lógico descartarlo por la propuesta?
Creo que un arquitecto, por joven que sea, puede estar preparado para hacer un gran edificio. Sin duda los concursos son tanto mejores cuanto más se enfocan a juzgar la propuesta arquitectónica.
Sin embargo hay que entender que, como ocurre en otros campos, la experiencia o el prestigio dan confianza a quien contrata o busca un arquitecto. Por eso comprendo que a veces se reclame una experiencia mínima, aunque demasiado a menudo se hace de forma excesivamente restrictiva. De todas formas es mejor eso que participar en un concurso aparentemente abierto y luego descubrir que de forma poco confesable han prevalecido unas propuestas sobre otras por tener detrás un arquitecto con más experiencia. Esto supone un engaño para quienes con poca experiencia se presentan al concurso. Los concursos lo que necesitan es reglas del juego claras y limpias.
Arquitectojoven.com pretende fomentar los concursos privados, para que el cliente pueda escoger entre las propuestas de diversos arquitectos, fomentando la competencia y ganando en calidad. ¿Considera acertada esta propuesta?
No es fácil organizar concursos, os deseo mucha suerte y os brindo mi apoyo si lo necesitáis. Cualquier dinámica de selección de arquitecto, como la que proponéis, focalizada en la calidad de la propuesta es muy positiva en mi opinión. Hay demasiadas ocasiones en que los motivos por los que se escoje un arquitecto nada tienen que ver con la calidad.
Juan Beldarrain.
www.beldarrain.es
