Es indudable que muchos arquitectos y sus edificios han conseguido ser conocidos gracias a la calidad de las fotografías obtenidas de los trabajos arquitectónicos. Y es que una buena fotografía es fundamental en la difusión de la disciplina arquitectónica y, por tanto, son muchos los arquitectos que cuidan hasta el más mínimo detalle este aspecto y contratan a los mejores profesionales de la disciplina, a aquellos que consiguen a través de sus tomas obtener lo mejor del edificio y transmitirlo al espectador que ve la fotografía. De hecho, así como hay edificios que no hacen justicia a sus fotografías una vez que se visitan y se habitan, en otros casos, son las fotografías las que no suelen estar a la altura de los edificios ya que no han sabido reflejar las mejores características de la construcción arquitectónica. De ahí que cuando un arquitecto encuentra al fotógrafo que mejor consigue reflejar su espíritu a través de sus tomas, procura mantener la relación y el trabajo en común.
La exposición que organiza el Museum Cemento Rezola de Añorga hasta finales de febrero, recoge el testimonio de la estrecha relación que mantuvieron el arquitecto suizo Le Corbusier (1887-1967) y el fotógrafo francés Lucien Hervé (1910-2007). A partir de un trabajo que realizó Hervé en 1950 sobre la Unidad de Habitación de Marsella, Le Corbusier fascinado con las tomas, decidió contratarle para que fotografiara su obra. Esta relación que duró quince años (1950-1965) se resume en la exposición a través de treinta fotografías realizadas a la Unidad de Habitación de Marsella -de la que se incluyen dos maquetas-, a la capilla de Romchanp y a diferentes trabajos que Le Corbusier realizó en Chandigrah, en la India.
En las mismas podemos apreciar las características del trabajo de Lucien Hervé, un fotógrafo que no sólo trabajó para el maestro suizo, sino también para otros importantes arquitectos del período. A partir de unos ángulos pronunciados y unos contrastes acusados entre las luces y las sombras, Hervé consigue extraer al material arquitectónico más característico de Le Corbusier -el hormigón- toda su capacidad expresiva.
Museum Cemento Rezola I. Añorga. De martes a domingo de 10.00 a 14.00 y sábados también de 17.00 a 20.00. Hasta el 1 de marzo.